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El pueblo de
Flores fue unas de las tantas poblaciones de la provincia de Buenos Aires que
se federalizó en 1880. San José de Flores, por su parte, pasó a formar parte
de la Capital de manera real a partir de la ley Nº 2089 quedando establecida la
incorporación el 14 de febrero de 1888.
El pueblo de
Flores fue la primera de las poblaciones importantes que encontraban, después
de la Villa de Luján, los que viajaban hacia la capital por el camino del
oeste. El nombre de Flores se debe a la memoria de Ramón F. Flores fundador del
pueblo en 1801.
Cabe resaltar
que el documento final que terminó con las sangrientas disputas entre unitarios
y federales se firmó en el corazón mismo de este barrio y se conoce como el
Pacto de San José de Flores, suscripto en la quinta de Terrero ubicada en la
hoy esquina noreste de Rivadavia y Boyacá; el 11 de noviembre de 1859.
Siendo ya
Flores un barrio porteño, se caracterizó por la tranquilidad de sus calles, las
imponentes mansiones que se levantaban en cada manzana y los exhuberantes
jardines floridos con exquisitas fragancias; siguiendo el nombre del barrio
hubo una ferviente devoción por la jardinería lo que llevó a que este rincón de
Buenos Aires fuera conocido como "el paraíso de las flores". Se destacaban
entre las flores mas preciadas la violeta, el pensamiento, la azucena, la rosa,
la mosqueta, la orquídea, la dalia, y tantas otras bellas y finas fragancias
que sería tedioso tener que nombrarlas a todas.
Hacia fines
del siglo pasado una de las calles más hermosas de la ciudad era Rivadavia, que
a la altura de Flores brindaba espaciosas veredas que permitían caminar frente
a exquisitas mansiones con cercos de rejas; y donde se podía encontrar
hermosísimos bancos de mármol que brindaban descanso a los transeúntes.
Una de las
mansiones más hermosa fue la residencia de Francisco de Alvear y su esposa,
cuyo terreno se encontraba en la manzana compuesta por las calles Rivadavia,
Boyacá, Fray Luis Beltrán y las vías del ferrocarril. El comedor de la mansión
se encontraba en la esquina donde hasta hace unos años se levantaba la
confitería Londres.
La iglesia
Podría
pensarse que el edificio más antiguo del barrio es la iglesia de San José de
Flores, pero no es así aunque sí es el más imponente. Más antiguas son algunas
modestas casas como las de las esquinas de Pedernera y Falcón, de Caracas y
Yerbal o de Rivadavia y Lafuente.
La iglesia de
San José de Flores comenzó a levantarse en julio de 1879, concretándose la
inauguración en febrero de 1883 bajo el padrinazgo del gobernador de la
provincia de Buenos Aires Dardo Rocha y la señora Felisa Dorrego de Miró. En
1916, habiéndose convertido en uno de los principales centros cristianos de la
ciudad, fue elevado al grado de basílica menor.
El Hospital Teodoro Alvarez
Dentro del
radio que comprende al barrio de Flores encontramos numerosas clínicas privadas
de salud, pero sin dudas, como centro de servicio público el más destacado es
el hospital Teodoro Alvarez, que se inauguró en diciembre de 1900 y que no ha
dejado desde aquel entonces, de brindar un excelente servicio sanitario a la
comunidad. La edificación original donde se levanta el Alvarez correspondía a
una casa donde había permaneció el Virrey Sobremonte durante las invasiones
inglesas de 1806, y que hacia fines del 1800 se derrumbaba por la falta de
cuidado. Para no desperdiciar la construcción y el amplio terreno, el gobierno
municipal logró comprarlo a buen precio y fueron los vecinos quienes le
proveyeron de lo necesario para su puesta en marcha.
(Texto basado
en la obra "El Barrio de Flores"; de Ricardo M. Llanes. Impreso en los talleres
gráficos de Editorial Báraga. Perteneciente a la colección: "Cuadernos de
Buenos Aires".)
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